Cargando contenido

La pandemia deja graves efectos en la salud mental, la alimentación, la parte educativa y la movilidad en los jóvenes del país.

Jóvenes trabajando en una oficina - Millennials
Ingimage (Referencia)

Un estudio adelantado por Profamilia dejó en evidencia los desafíos y las necesidades de los adolescentes durante la pandemia de la Covid-19, así como las prácticas resilientes de los jóvenes para enfrentar los retos de la pandemia.

La salud mental, la educación, la seguridad alimentaria, la migración, los medios de subsistencia, la salud sexual y reproductiva, la movilidad y la convivencia en el hogar se convierten en las mayores preocupaciones de los jóvenes en el país.

El documento también señala que entre los desafíos de salud mental que enfrentan adolescentes y jóvenes se encuentran: no contar con alternativas y recursos como horarios y rutinas establecidas; reconocer y aprender a expresar sus emociones, establecer formas alternativas de estar en contacto con amigos y familiares; la restricción de la movilidad y espacios de socialización, presentan síntomas de algún trastorno depresivo o conductual que está afectando su salud mental. Las principales causas de malestar mencionadas fueron el encierro, la interrupción del estudio o de la rutina diaria y la imposibilidad de salir a trabajar y de ver amigos o familiares.

Lea además: Esta semana entregaremos 300 ventiladores en Bogotá: Duque

Diana Moreno, del programa de incidencia de Profamlia confirmó que el 67% de las mujeres y el 56% de los hombres entre 18 y 29 años están preocupados por sufrir ansiedad o depresión; el 16% de las mujeres y el 14% de los hombres han padecido enfermedades mentales como la depresión, ansiedad, esquizofrenia y el insomnio.

“Los jóvenes confesaron las alteraciones que estén teniendo en sus estados de ánimo por el aislamiento y el encierro, pero a esto se suma la difícil situación económica que están atravesando muchos de ellos”, indicó.

En educación el estudio establece que el 11% de las mujeres y el 13% de los hombres entre 18 y 29 años están muy preocupados porque no tienen una computadora o acceso a internet.

“Entre los desafíos relacionados con la actividad educativa se encontraron la virtualización de las clases es el mayor desafío que enfrentan actualmente todos porque implicó cambios para adaptarse, disminución del acompañamiento docente y en la calidad de la educación; Instituciones educativas y profesores no cuentan con la infraestructura y los recursos necesarios para la enseñanza virtual, lo que ha resultado en difícil entendimiento de contenidos, solucionar dudas y participar en las clases; y el Acceso a internet para asistir a clases ha generado un gasto de bolsillo”, confirmó.

La investigación mostró otras dificultades como la incertidumbre sobre la continuidad del calendario académico, la suspensión o pérdida de becas o de exámenes, y la sobrecarga de tareas y trabajo extraclase.

En materia de seguridad alimentaria el 10% de los hogares pasó de 3 a 1 comida por día, el 68% de 3 a 2 comidas, y solo el 22% pudo continuar haciendo tres comidas por día. Entre los desafíos de la pandemia en el comportamiento alimentario se encuentran diferentes problemáticas.

“Dificultades para acceder a una dieta saludable con alimentos ricos en proteína y micronutrientes adecuados; algunos de sus hogares entraron en inseguridad alimentaria y han tenido que reducir el número de comidas o algún miembro del hogar ha dejado de comer para asegurar la alimentación de los más pequeños; mientras que en algunos casos esta situación se ha visto agravada por el alza en los precios de ciertos alimentos, desabastecimiento, pérdida de empleo formal e informal”, dice el informe.

Diana Moreno, del programa de incidencia de Profamilia sostuvo que los jóvenes ante la dificultad incursionaron en las huertas caseras.

“Los jóvenes están accediendo a los subsidios del gobierno, aunque algunos mencionaron saber que existe pero que no saben cómo reclamarlos; mientras en los indígenas ante las dificultades del acceso a los alimentos se viene trabajando fuertemente en el tema de las huertas caseras”, sostuvo.

En salud sexual y reproductiva; el 16% de las mujeres entre 18 y 29 años dijo que necesitaba un chequeo ginecológico y el 17% dijo que necesitaba acceso a anticonceptivos.

En salud sexual y reproductiva los desafíos reportados están relacionados con las barreras en el acceso a productos de higiene menstrual y a métodos anticonceptivos, debido a la falta de dinero, pero también a la escasez en las zonas más apartadas del país; barreras en el acceso a servicios, debido a que instituciones de salud han restringido la atención a urgencias, limitando las consultas con especialistas como ginecólogos y endocrinólogos; y las dificultades en su vida sexual, como disminución de frecuencia sexual por temor a quedar en embarazo”, subrayó.

Mientras que en movilidad el miedo de contagio en el transporte público logró una reducción de la movilidad del 86%.

“Durante el distanciamiento físico encontramos los siguientes desafíos, las mujeres jóvenes han enfrentado más dificultades relacionados con la movilidad comparado con adolescentes; tienen miedo de tomar transporte público por el riesgo de contagio y con la imposibilidad de transportarse por otros medios; que se suman a las alzas en el precio de pasajes y temor a transitar por calles vacías, a ser sancionado por las autoridades públicas o a sufrir agresiones, en el caso de las personas trans”, manifestó la funcionaria. 

Le puede interesar: Cinco clínicas del país iniciarán ensayo con 'milagroso' medicamento antiviral

Otro de los puntos analizados fue la convivencia en el hogar, al registrar que el 19% de las mujeres y el 24% de los hombres entre 18 y 29 años están preocupados por la violencia doméstica.

“Entre los desafíos de la convivencia en el hogar está el permanecer en casa con personas con problemas de convivencia, pero también manifestaron que han experimentado mejoras en las relaciones y la unión familiar; situaciones conflictivas a causa del aumento del estrés y la tensión por la pérdida de empleo o las dificultades para trabajar de manera informal, el aumento del tiempo de convivencia y el incumplimiento de medidas de bioseguridad por parte de algunos miembros del hogar", dijo finalmente Profamilia.

La evaluación adelantada en diferentes ciudades del país permitió encontrar diferentes problemáticas que tienen los jóvenes migrantes venezolanos, afrodescendientes, indígenas, población en condición de discapacidad y personas de la comunidad LGBTI.

Fuente

Sistema Integrado de Información

Encuentre más contenidos

Fin del contenido