Investigadores del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional, implementaron una nueva tecnología de diseño molecular con la que fue posible desarrollar oligonucleótidos bloqueadores –secuencias cortas de ADN o ARN– con gran selectividad para algunos tipos de cáncer de mama y que además podrían coincidir con otros tipos de cáncer que se presentan en el estómago y el colon, entre otros órganos.

El estudio encontró un marcador vinculado al desarrollo de la hipoxia – deficiencia de oxígeno en tejidos y órganos– que a su vez favorece el flujo de sangre para oxigenarlos, el cual está asociado con el cáncer.

“En etapas previas a la metástasis, y para favorecerla, diversos tipos de cáncer inducen la expresión de genes de hipoxia, con el fin de que se produzcan vasos que les proporcionen más sangre y faciliten su expansión al resto del organismo”, precisa el profesor Fabio Aristizábal, del Departamento de Farmacia de la Facultad de Ciencias de la U.N.

Dicha situación hace que genes asociados con hipoxia sean potenciales indicadores de riesgo de metástasis, de manera que se puedan convertir en “blanco terapéutico”, en la medida en que se expresan en células que están en la fase temprana de esta patología y se podrían bloquear para evitar que la enfermedad avance.

Se espera que cuando concluya esta fase de la investigación se pase a un modelo preclínico con ratones que no tienen respuesta inmune, con el fin de evaluar la especificidad de los prototipos de variantes de bloqueo en modelo animal íntegro.

No obstante, según el profesor Aristizábal también se deberá considerar el uso de una tecnología que permita aplicar los bloqueadores por vía sanguínea, ya que algunas células cancerosas ya habrían podido comenzar a salir del tumor.