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EPS Servisalud y la IPS Médicos Asociados no les están entregando los servicios que por derecho le corresponden a estos menores de edad.

RCN Radio hizo acompañamiento a la denuncia de un grupo de madres con niños en condición de discapacidad a quienes, según ellas, la EPS Servisalud y la IPS Médicos Asociados no les están entregando los servicios que por derecho le corresponden a estos menores de edad.

Yolanda Origüa, madre de un niño de cinco años en esta condición, contó que anteriormente las terapias y las citas de rehabilitación de su hijo eran atendidas en el centro RIE (Centro Infantil Especializado), donde recibían el servicio requerido. 

Sin embargo, ahora las remiten a un centro en el que "nos reciben en espacios reducidos para las terapias, no nos entregan los medicamentos y si nos los dan son medicamentos genéricos que afectan aún más a nuestros hijos".

Los niños afectados por esta situación tienen enfermedades de discapacidad múltiple severa, parálisis cerebral, retardo mental, epilepsia e incontinencia, no obstante se les está negando la  entrega de pañales, sillas de ruedas y de baños especiales para esta población en condición vulnerable.

"Pertenecemos al Magisterio y la Fiduprevisora y Servisalud San José no le están prestando la atención a nuestros niños, en este momento están sin terapias y no han valido tutelas, no nos entregan pañales ni medicamentos", contó Yolanda.

Agregó que "nadie nos ha dado respuesta como tal. Hemos pasado desacatos y se van a consultas y esas consultas pueden durar hasta un año en responder. Precisamente ayer me dijeron que como el 23 de enero empezó una nueva razón social, hay que empezar los procesos desde ceros".

La situación narrada por Yolanda es denunciada además por otras 30 mujeres que están viviendo la misma situación.

"Por cada requerimiento es una tutela y por cada tutela es un desacato. Aún teniendo las órdenes de los médicos no nos dan los servicios y eso que no todos los médicos nos dan autorizaciones porque también les prohíben entregar muchos de estos procesos", contó María Nieves, madre de un niño con discapacidad y trastorno convulsivo.

Según María Nieves, en septiembre y octubre no hubo medicamentos por parte de la EPS Servisalud para controlar los ataques epilépticos y  "me tocó comprarlo a mí y me costó 1 millón 800 mil pesos, porque sin este medicamento él puede convulsionar tanto que puede morir". 

El caso de Ángela Tenorio revela que la EPS Servisalud, al cambiar de razón social o de empleados a cargo de los procesos de estos niños, interrumpe los procesos que se habían estado desarrollando.

"Es una lucha para que le den los medicamentos y los aparatos. Luché un año para tener una silla de baño porque se fueron las personas que estaban a cargo de autorizarla  de un momento a otro y el nuevo empleado que llegó me dijo que no me la iba a dar. Tuve tres audiencias con un juez hasta que falló a favor mío".

Más allá del problema de salud de los niños, también se trata de las afectaciones a la salud de estas mujeres que en su lucha por que les reconozcan las herramientas de vida de sus hijos, han reportado enfermedades asociadas al estrés, la preocupación, además la falta de tiempo para dedicarse a otras actividades como trabajar.
 

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