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Meditación y yoga para niños, una técnica para controlar la hiperactividad

Foto Ingimage


Los niños viven en estados de ansiedad y estrés altos pese a que no experimentan las mismas situaciones de un adulto, ya sea por la carga académica o por tener que enfrentar ciertos temas con sus padres. Inculcar la meditación y el yoga es una técnica que busca que los niños controlen sus emociones a través de la respiración, enseñándoles así a tomar decisiones asertivas desde pequeños y ayudando a los padres para controlar la hiperactividad en sus hijos.

Enseñar a meditar a los niños parece ser un tema que pone en duda la claridad que ellos tienen de estos procesos y la seriedad con la que llevan a cabo las prácticas, sin embargo, ahora es posible gracias a que, por medio de juegos o representaciones de animales, los menores logran sentirse mejor con su cuerpo y controlan la hiperactividad y la ansiedad que muchas veces no saben cómo manifestar.

"Cuando ellos aprender a controlar la respiración sin darse cuenta, ellos también están manejando las emociones, porque cada uno de los ejercicios de estas prácticas tiene un trabajo dentro de los niños y un crecimiento interno", sostuvo Clara Morales, coach en Yoga, quién trabaja en Happy Life, centro especializado en trabajo de mandalas, yoga y meditación para los niños.

Agregó que "se hace una secuencia de unas cinco posturas de yoga, pero para ellos creen que son cinco posturas de animales y se trabaja la respiración utilizando el núcleo del cuerpo, que es el abdomen y se estimula el chakra más importante que es el plexo solar. Los niños aprenden así a tener control de sus emociones y a afrontar situaciones como exámenes en el colegio".

Según Morales es importante entender que para ellos, situaciones que no son graves, les pueden generar mucho estrés y tristeza que va afectando su rendimiento académico y su estabilidad emocional, como por ejemplo que se les pierda algún elemento de sus útiles y sientan miedo del regaño de sus papás o afrontar un momento de separación de sus padres.

Las clases pueden incluir la participación de los padres, para que al mismo tiempo se logre una conexión en familia, donde el menor se sienta en la tranquilidad de afrontar situaciones de miedo y pavor con las personas que para ellos son autoridad.