Este cóctel acabó con la vida de María Andrea Cabrera. En RCN Radio toxicólogos explican los riesgos de ingerir bebidas alteradas.

Tragos
Foro: Ingimage

La mezcla de sustancias psicoactivas con alcohol es un cóctel venenoso. Un ejemplo de ello es la muerte de María Andrea Cabrera, hija del general Fabricio Cabrera, quien falleció en la madrugada del pasado 4 de febrero, tras consumir (aún no se sabe si voluntaria o involuntariamente) éxtasis con alcohol.

El éxtasis como sustancia de síntesis química, perteneciente a la familia de las anfetaminas, es un potente estimulante que tiene especial influencia sobre el sistema nervioso central. Por otro lado, el alcohol afecta las funciones cerebrales, alterando en primer lugar las emociones. Siendo así ¿qué hace tan peligrosa su mezcla? 

En diálogo con RCN Radio, Jorge Alonso Marín Cárdenas, médico especialista en toxicología clínica,  comentó que  "uno de los principales riesgos es que el alcohol tiene la capacidad de disminuir el umbral convulsivo, es decir, la posibilidad de presentar convulsiones, por consiguiente, cuando se toman estas bebidas alteradas se tiene un altísimo riesgo de convulsionar. Por otro lado, tanto el alcohol como el éxtasis pueden generar diferentes tipos de arritmias. Entonces tenemos riesgos neurológicos y a nivel cardiovascular por arritmias". 

Pero el riesgo no para ahí, de acuerdo con el especialista, el paciente tras ingerir esta peligrosa combinación de sustancias podría adquirir una mayor posibilidad de presentar rabdomiolisis, lo que se traduce en una ruptura de las fibras musculares que puede dañar los riñones. "También puede haber acidez metabólica o alteración del pH sanguíneo. Entonces tenemos un panorama lleno de múltiples alteraciones". 

Es de aclarar que el grado de letalidad de este cóctel depende del nivel de las concentraciones de esas sustancias. 

Volviendo al caso de Maria Andrea Cabrera, pocas horas después de morir en la Fundación Santa Fé, víctima de de la ingesta de éxtasis con alcohol,  una de sus amigas le envió un mensaje de voz a varias de sus compañeras para explicarles lo que estaba pasando. La joven cuestiona la actitud de los acompañantes de Cabrera. 

"Salieron a rumbear con Jaime Esparza, Luis Miguel Flórez y Ladino, y les dieron algo en el trago y María se sintió mal y le dijo a María Carolina como - 'María me siento mal'- y dijo 'vamos para mi casa'". Una vez en casa de María Carolina Daza, Cabrera se recostó en la cama, todos pensaban que estaba "muy borracha". Posteriormente, relata la joven, otra amiga "la volteó para empijamarla, pero ya estaba blanca, los labios morados y sangre en la nariz".  Le tomaron una foto y se la enviaron a una persona a quien identificaron como 'El brujo', para que las recogiera, éste lo hizo, pero al ver a Maria Andrea dijo que "ya está muerta". Inmediatamente la trasladaron al hospital. 

"Le pegaban para que reaccionara, de camino al hospital. Allá nos dijeron que se había muerto. Pero la mataron, para qué se ponen a envenenar los tragos marica; eso no se hace", cuenta la joven en el audio.

¿Por qué le gusta a los jóvenes hacer estas mezclas?

Los jóvenes, desconocedores de las terribles consecuencias que podría acarrear el consumo paralelo de éxtasis y trago, lo siguen haciendo, poniendo en primer lugar la diversión; por encima de la salud.

De acuerdo con Marín Cárdenas los efectos de este cóctel producen un nivel muy elevado de excitación, disminución de la agresividad y un mayor deseo de relacionarse con las personas. El consumo de alcohol con otras sustancias hace que se convierta en un inhibidor del sistema nervioso central. Hay una disminución de la autocrítica, esa parte de nuestro cerebro que nos advierte del peligro y nos dice qué cosas no podemos hacer. Al producirse esta disminución, las personas son más propensas a tomar drogas y mezclarlas con trago. 

"La mezcla de trago con sustancias aumenta los niveles de dopamina a nivel cerebral. Esto acrecienta a su vez la sensación de placer, bienestar y recompensa; hay una potenciación mucho mayor que cuando consumen una sola sustancia", agrega el toxicólogo. 

Si usted gusta de hacer este tipo de combinaciones y hasta ahora no ha presentado ninguna complicación no se confíe,  pues el consumo de estas mezclas también trae consecuencias a largo plazo. 

Hugo Gallego Rojas, toxicólogo clínico, especialista en adicciones dijo a este medio que "a largo plazo el consumo de éxtasis con alcohol puede ocasionar daños cerebrales como la neurotoxicidad, que es toxicidad en las neuronas y se caracteriza por pérdida de la memoria, alteraciones en la concentración, deficiencias en las funciones neurológicas superiores y esto se va volviendo cada vez más marcado". 

Encuentre más contenidos

Fin del contenido