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Vacunación en Medellín.
Vacunación en Medellín.
Cortesía: Alcaldía de Medellín.

A pesar de que en Colombia no existe ninguna ley que obligue a las personas a vacunarse, como en tantos otros casos, la pandemia de la covid-19 podría cambiar este panorama. Y es que aunque se respeten las libertades individuales, cuando un virus ha puesto en jaque a toda la humanidad por más de un año, puede considerarse normal que se decida priorizar el bienestar colectivo sobre el individual.

Este es el principal argumento de muchos países que ya están considerando o poniendo en marcha, la exigencia de los certificados de vacunación para permitir a sus ciudadanos realizar algunas actividades, sobre todo, en espacios cerrados.

Es el caso de Francia, que desde el miércoles 21 de julio, comenzó a exigir un certificado sanitario a quienes pretendan ingresar a cualquier evento cultural o deportivo con más de 50 personas. El certificado debe constatar la aplicación de las dos dosis de la vacuna anticovid o una prueba negativa.

Igualmente, Italia anunció que desde el próximo 5 de agosto comenzará a un 'certificado verde' que acredite vacunación, haber superado la enfermedad o tener una prueba negativa para ingresar a cines, bares, restaurantes, teatros, museos, estadios y conciertos.

¿Y Colombia qué?

El país lleva varios días escuchando, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, la insistencia en acudir a los puestos de vacunación en donde aunque hay dosis disponibles, no parece haber muchas personas dispuestas a inmunizarse. Al menos, así lo han afirmado alcaldes como Claudia López, de Bogotá, y Daniel Quintero, de Medellín, que han coincidido en pedirle al Gobierno su autorización para ampliar el plan nacional de vacunación a quienes sí quiera aplicarse las vacunas sin importar su edad ni condición médica.

Sin embargo, el que muchos todavía no estén convencidos de inmunizarse, no deja de ser problema, ya que del total de las personas vacunadas, depende la tan anhelada inmunidad de rebaño que se requiere para detener el virus.

Por eso ya se han empezado a escuchar voces que sugieren  restringir algunas actividades a quienes decidan no vacunarse. Y otras que se niegan a cualquier medida que limite las libertades individuales.

La exgobernadora del Valle Dilian Francisca Toro, por ejemplo, considera que aunque vacunarse es una decisión personal, no se puede dejar de lado que los derechos individuales terminan cuando comienzan los de los demás.

"La vacuna es una decisión personal, pero como nuestros derechos terminan donde empiezan los de las otras personas, no se debería permitir a quienes no estén vacunados el acceso a espacios públicos como escenarios deportivos, de espectáculos o esparcimiento", señaló en su cuenta de Twitter.

Una posición que, al parecer comparte el Senador Gustavo Bolívar, quién escribió en la misma red social: "Cuando la amenaza, como en este caso una pandemia, es colectiva, la responsabilidad individual pasa a ser ética".

Desde la otra orilla, Daniel Samper Ospina ha manifestado que la obligatoriedad es anticonstitucional. 

Fuente

Sistema Integrado Digital

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