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La hiperhidrosis, más conocida como sudoración excesiva, es una condición que afecta aproximadamente al 4% de la población mundial; tanto hombres como mujeres son propensos a sufrir de este trastorno el cual afecta la calidad de vida de quien lo padece, pues causa estrés emocional, dificultando los ámbitos laborales, personales y sociales. Según una encuesta realizada por especialistas de la clínica Dra Luz Marina Díaz Medicina Estética, el 91,6% de los pacientes, afirman que la hiperhidrosis interfiere en sus actividades diarias, mientras que solo el 38% de ellos decide discutir esta condición con su médico. Esta condición puede presentarse en diversas partes del cuerpo, en su mayoría (51%) se presenta en las axilas, seguido por hiperhidrosis palmar (24%). (Lea también: Ginecóloga desmiente mitos más frecuentes asociados al deporte en el ciclo menstrual) La hiperhidrosis se puede controlar y tratar dependiendo del nivel en el que se encuentre el paciente. Desde antitranspirantes caseros, con té verde, salvia o vinagre de manzana, antitranspirantes de marcas cosméticas con principios activos para la sudoración, hasta inyecciones de toxina botulínica, las cuales cesan de manera transitoria la producción de sudoración. La aplicación de toxina botulínica es un tratamiento altamente recomendado, se inyecta intradérmica en dosis pequeñas y poco dolorosas. El paciente debe ser evaluado con pruebas de minor (isodine y talco) para determinar el área de mayor sudoración, se aplica el tratamiento en mini dosis intradérmicas en cada centímetro de piel de dicha área.