Patricia Molina explica cómo la física cuántica nos acerca a la certeza de que Jesús, Buda y los grandes maestros espirituales de la humanidad no “hacían milagros” en el sentido mágico, sino que operaban desde estados de conciencia elevados en los que la realidad se manifestaba gracias a la certeza y la coherencia entre pensamiento y emoción.
Patricia Molina explica cómo la física cuántica nos acerca a la certeza de que Jesús, Buda y los grandes maestros espirituales de la humanidad no “hacían milagros” en el sentido mágico, sino que operaban desde estados de conciencia elevados en los que la realidad se manifestaba gracias a la certeza y la coherencia entre pensamiento y emoción.