En distintas ciudades del mundo existen normas de mudanza que parecen sacadas de un contrato surrealista: desde cláusulas que obligan a desempacar maletas únicamente en la cocina para evitar plagas, hasta reglamentos que prohíben usar ascensores en ciertos horarios o exigen reservar con semanas de anticipación el día del trasteo. Arritokieta Pimentel explica que más que simples reglas logísticas, estas disposiciones reflejan preocupaciones sanitarias, orden urbano y convivencia vecinal… aunque a veces conviertan el cambio de casa en toda una coreografía legal.
En distintas ciudades del mundo existen normas de mudanza que parecen sacadas de un contrato surrealista: desde cláusulas que obligan a desempacar maletas únicamente en la cocina para evitar plagas, hasta reglamentos que prohíben usar ascensores en ciertos horarios o exigen reservar con semanas de anticipación el día del trasteo. Arritokieta Pimentel explica que más que simples reglas logísticas, estas disposiciones reflejan preocupaciones sanitarias, orden urbano y convivencia vecinal… aunque a veces conviertan el cambio de casa en toda una coreografía legal.