Foto: Agencia Anadolu - Albert Llop



La policía de la ciudad china de Zhengzhou, capital de la superpoblada provincia de Henan, en el centro-oriente del país, ya tiene gafas de reconocimiento facial para atrapar sospechosos de cometer crímenes.

El sistema, que parece propio de una película de ciencia ficción, se puso en marcha el pasado 1 de febrero y ya ha ayudado a detener a siete sospechosos.

El sistema funciona gracias a fotos y una enorme base de datos. Una cámara de alta definición incrustada en las gafas de los policías envía información a una base de datos. Un software la contrasta y envía los resultados de forma casi inmediata en un dispositivo móvil similar a una tableta.

El sistema no solamente busca a presuntos criminales, también verifica la identidad de todas las personas que escanea. Por eso la Policía ha arrestado también a 26 pasajeros del tren de alta velocidad de la ciudad que viajaban con documentación falsa.

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Los policías equipados con esta tecnología normalmente están situados en las entradas de la estación de tren ya que por ella pasan más de 60.000 pasajeros cada día.

Zhang Xiaolei, un portavoz del departamento de Seguridad Pública de la provincia, le contó al periódico estatal Global Times que el programa solo necesita una imagen de la persona para iniciar el reconocimiento. Este es un avance significativo con respecto a otros programas que necesitan varias fotos de diferentes ángulos para lograr una identificación.

El partido comunista de China siempre ha considerado el reconocimiento facial como un sector estratégico y hoy en día el país no solo exhibe grandes avances en esta tecnología sino nuevas aplicaciones: Shanghái tiene un sistema de reconocimiento para multar conductores que violan las leyes de tráfico, se usa para buscar niños perdidos y en Qingdao se detuvieron unas personas buscadas por la policía en el Festival Internacional de la Cerveza.

Entidades como Human Rights Watch se han mostrado preocupadas sobre lo que esta tecnología puede implicar para los derechos fundamentales de la libertad, la libre expresión, entre otros. La organización ha advertido que en la región de Xinjiang, donde vive la minoría musulmana uighur, se han creado bases de datos biométricos - huellas dactilares, escaneo del iris e incluso de ADN.

Pero el gobierno chino parece convencido de las bondades de esta tecnología. South China Morning Post informó a finales de 2017 que Pekín está creando un mega sistema con millones de cámaras desplegadas por todo el país que permitirá identificar cualquiera de los casi 1.400 millones de ciudadanos chinos en solamente tres segundos y con una precisión del 90%.

 

Por: Agencia Anadolu